Jordi Vilà está entre ellos, para mí lo está. Está entre los cocineros que tienen una coctelera en la cabeza, una coctelera en la que saben mezclar todos los elementos necesarios para que salga un buen restaurante.
A nivel de cocina, la mezcla es increíble. Para mí está en un nivel muy alto. El Menú Alkimia que tomamos conjuga platos de factura “sencilla” con los de la más actual creatividad. Y la base, el producto, espectacular, espectacular los guisantes, espectacular la gamba, espectacular el bogavante, espectacular…
Platos de factura “sencilla”, que no sencillos. Coca de anchoas con escalibada, mantequilla de trufa y yogurt; si la coca no es crujiente, las anchoas no son de llorar y metes mucha trufa…. Guisantes con menta y chipirones; lo mismo, sin esos guisantes y esos chipirones… La Gamba a mano; no hay plato más sencillo, para hacer en casa, la gamba simplemente cocida en agua con sal, en el plato sal gorda, clavo picado, un par de tiras de lima y laurel tostado, perooooo, el plato sale caliente, haciendo que todo suelte su aroma, pelas la gamba “a mano”, impregnando. Claro, la gamba, menuda gamba.
Creatividad, el riesgo, Mar adentro con ostras, berberechos y caviar, jugando con el paisaje, el plato es mar, el mar de la ostra, de los berberechos, del caldo, eso sí, el caldo azul, azul de la albahaca morada. El paisaje está en la boca y en el plato, parece sencillo, pero solo lo parece. Bombón de huevo frito con patata, membrillo y sobrasada. Huevos fritos con patatas y sobrasada, sí, pero con el huevo hecho un bombón, no huevo a baja temperatura, la textura exterior es más compacta, al romperlo, sale la yema liquida, inundando el plato en el que hay una crema con los ingredientes ocultos, con el toque del membrillo, muy gustoso.
Toques en otros platos, una esferificación de queso y un aire de romero perfumando el plato de lechazo, un cucús de coliflor en el plato de lubina. Como ves repertorio amplio, alguno me he dejado, si eso me preguntas, que para eso estamos en un blog. Platos con textura, con sabor, con riesgo, con producto, buena mezcla. 68 euros, es duro decirlo, porque el dinero cuesta ganarlo, yo lo vi ajustado. Y sin problemas, pedimos cambiar algún plato de carne y todo fueron facilidades, con el detalle de una tapita de las cintas de presa ibérica, para no irme sin probarlo.
Un muy buen restaurante, y muy bien pensado. Le puso el nombre de Alkimia porque así salía el primero en las guías, que se ordenan alfabéticamente, y encima el nombre le va como anillo al dedo. Muy bien pensado, un menú de 40 y algo, otro de mediodía a 32, en un restaurante con estrella, hay que sobrevivir en la ciudad, sobrevivir todo el año, ser atractivo a las empresas y tener alma, para el aficionado. Equilibrio en la propuesta. Equilibrio en el negocio. Este tío lo piensa todo.
Alkimia
Indústria,79
08025 Barcelona
Telf: 932 076 115
Etiquetas: Alkimia · Barcelona · Jordi Vilà · Restaurantes11 Comentarios






11 Respuestas ↓
Vaya!, parece que disfrutaste en Alkimia. Jordi Vilà tiene instinto. Ya lo tenía cuando sorprendió a la fauna barcelonesa en el antiguo Abrevadero (junto a Oriol Rovira) y, después, en Alkimia se ha ido superando. No voy desde antes de la concesión de la estrella. Habrá que hacer algo al respecto; me has puesto los dientes largos;-).
¿Qué tal “Mar Adentro”?, ¿es sólo fachada o también hay chicha?.
Hay chicha, lo malo es que el componente de sorpresa en los platos rompedores cada vez se va perdiendo más. Lo mágico es que el color del caldo no es por aditivos, y claro, un plato con ostra, berberechos, percebes, quisquillas y caviar en un caldo de cigalas, a que sabe??? A mar!!!
En el Abrevadero también estaba Albert Ventura del Coure, no?
Ostras yo en esa época no estaba por estas cosas, generaciones. Y a l’Aram, fuiste???
Si, Albert Ventura también salió de Abrevadero. La gracia de ese lugar era que mantuvieron la decoración del antiguo restaurante (un clásico con varias décadas a sus espaldas) y el contraste con lo que te servían en la mesa (moderno y creativo) era bastante impactante. Aram me lo perdí; uno no puede estar en todo:-(.
Me acabas de abrir el hambre después del rabo de toro que me he zumbado para cenar. Alkimia es uno de mis favoritos,
Lo malo de no pasar mucho tiempo en Barcelona es que tengo que afinar los tiros, Gaig, Hisop, Freixá, Gresca, Shunka.
Tenéis suerte.
Eso es lo bueno, tener donde elegir, y poder elegir lo que te apetezca en cada momento, cada cosa en su estilo, y nada de homogeneizarnos, sobre todo en estos tiempos!!!!
Pues yo también os tengo envidia, porque creo que tenéis propuestas que aquí nos faltan.
Si Juan Luis, Alkimia es un gran restaurante y a un precio razonable; y eso ya es mucho.
La última vez que estuve nos prepararon un menú basado en el tomate que estuvo genial, pero de eso debe hacer ya dos años, habrá que volver pronto….
Esta semana pasada estuvimos a punto de ir con kisumenja al Alkimia, pero al fin nos decantamos por el Saüc.
Visto lo visto, la próxima gorda la vamos a ir a celebrar al Alkimia, sin duda!
No dudo que una vez a la año no hace ningu daño comer a ses nivel, però ahora por ahora es la factura que podemos pagar.
Por cierto, bas estado en Sauc? Qué te parece? Si no, voy a colgar el post de la cena esta tarde. Ya me diras, si quieres…
Salut!
Hola Massinet, benvingut!!!
No he estado en el Saüc, tengo un problema, me pilla muy cerca del trabajo y hace que siempre que me plantee algo opte por desplazarme, me pasa lo mismo con el Coure y con el Hisop, pero espero poder poner remedio en breve.
Me mantengo a la espera de tu post sobre Saüc….
Saludos, y gracias por estas crónicas gastronómicas. Esta semana me dejaré caer por el Alkimia con unos compañeros y la intención es optar por el menú degustación, pero parece ser que no incluye el ya célebre “Arròs amb nyores i escamarlans” que era el “gancho” principal de nuestra visita.
¿Sabes si es posible que lo incluyan en la degustación en substitución de otro plato?
Saludos cordiales.
Hola Dani, bienvenido, un placer.
Lo desconozco, pero yo te invito a que les llames y les comentes tu inquietud, seguro que te lo arreglan, yo los vi muy abiertos.
Ya contarás como te ha ido.
Bien, finalmente fué todo perfecto. Cambiamos uno de los platos (las cintas de presa ibérica) por el “arròs amb nyores” (delicioso). Por otro lado, coincido con el asunto de la coca con anchoas; cómo algo tan simple se convierte en algo sublime. Increible. Igual que la “gamba a mano”, un plato para oler y degustar: qué aroma con el laurel y la lima en el plato caliente!!. Chapeau para Jordi Vilà!! Y sin palabras la dorada con tinta y cus-cus de coliflor: un plato perfecto, equilibrado, con un contraste de sabores admirable (así como la textura de la salsa). Quizás una pequeña “decepción” fué el “Mar endins”, quizás porque lo tenía demasiado idealizado. Se trata de un plato bellísimo, brillante en su concepto. Pero… el caldo azul es simple agua salada, sin más. Pensaba que tendría sabor a marisco. Pero insisto: un plato digno de admiración y que seguramente no cambiaría en futuras visitas.
Por último, otro de los platos estrella fué el pichón: tierno, sabroso, y con una salsa de sabor fuerte perfecta, acompanyado de un pan de cerveza y cerezas.
En fin. Seguro que volveremos.
Saludos.