Vale la pena, que bien cuando vale la pena, cuando rompes la hucha, te coges un avión y te vas a descubrir un sitio, que no está cerca, que llevas tiempo oyendo hablar bien en conversaciones de tasca y en sobremesas blogueras a gente de la que te fías mucho, pero nunca sabes, siempre está tu gusto, único e intransferible.
Así que te sale la oportunidad gracias a que uno de estos pillaos gastronómicos se viene de vacaciones y otro monta un fiesta de despedirse/conocernos, y la fiesta es ahí, en el Bohío. Llegas, te sientas y venga, a romper.
El trato, acojonante, gente simpática, agradable, con mucho oficio. El jefe es Diego, el hermano del cocinero y la tropa unos chavales jóvenes, atentos a todo. Un sumiller de mirada despierta, de los apasionados, con ganas de agradar al grupo de porteras, José Carlos. Nos plantan un atril con las cartas de vinos por si queremos chafardear, sí, sí, cartas, por tipos de vinos. Imposible de abarcar si no es con un ratito que no teníamos, así que solo un vistazo para ver qué tal. Los precios más que correctos y trabajada, con la impresión de las etiquetas de cada vino, una referencia visual que me gustó. Los nuestros ya estaban medio apalabrados.
P. Gimonnet & Fils, Magnum, Fleuron 2000.
Blas Muñoz. Chardonnay 06.
Dr. Bürklin-Wolf Tonel 63, Riesling 03.
Capilla del Fraile 04.
La comida, un festival, creatividad castizo-manchega. Pepe es de los grandes, el concepto es claro, clavado a la tierra, terroir. Pisto, sopa de ajo, rabo de cerdo, morteruelo, callos, pero todo pasando por su tamiz creativo. Pisto con aceituna negra y pan con tocino, El pan de la sopa de ajo con sardinas viejas y ahumadas, Rabo de cerdo col trufada y lentejas… Echa un vistazo abajo, que te lo he puesto casi todo. Algún plato con el que no renuncia a trabajar cualquier producto, Cigalas, Ali-Oli, su jugo montado y fideos. Pero es en lo castizo donde lo encuentras.
Donde encuentras los platos que al metértelos en la boca te hablan, te dicen que estos tíos llevan mucho tiempo currando, trabajando esos productos, dándoles la vuelta de más de una manera. Su cocina es sabrosa, con sus sutilezas, la sutileza con la que trabajan el comino, con la que perfuman el rabo.
Y mientras me lo voy comiendo me di cuenta, que lo importante en un restaurante es lo que te ponen en el plato y la mirada de quien te lo sirve, y en este sitio te aseguro que todo es claro, limpio, digno del top 10 de este país y eso a estas alturas es muy grande. Yo que en esto de la gastronomía soy de los que le gusta tener una novia en cada puerto, ya he encontrado una para este, una que tengo ganas de volver a ver.
El Bohío
Avenida de Castilla La Mancha s/n
Illescas
Telf: 925511126
Notas:
- “… conversaciones de tasca y en sobremesas blogueras …“: La referencia viene de este post de elDiletante, del comentario de don Melitón. Tanto el post como los comentarios son buena referencia.
- “Porteras”: Me quedo con la expresión que le oí a Numeritos.
- También estuvieron elDilentante y Amphitrion
Etiquetas: el Bohío · Restaurantes12 Comentarios






12 Respuestas ↓
Interesante y con un aspecto de lo más apetecible. Me tienta ese rabo de cerdo, una “parte noble” de ese animal que yo, que me las doy de comer de todo, nunca he tenido la oportunidad de probar:-(. Asignatura pendiente. Lástima que la espuma no deje ver las formas. ¿Realmente estaba retorcido ese rabo?:-)).
Joer, ¡Si tenías fotos! Eres un profesional…
Encantadisimo, plato super top, todavía recuerdo la sensación que me produjo. Impresionante la presentación -lecitina y glaseado- y el sabor… pues eso, lo importante.
Encantadísimo, ese rabo de cerdo es jodidamente espectacular, de lo mejor que he comido en los últimos años. Como dice Liga, vaya glaseado.
Enorme el post, Juan Luis. Da gusto que sigan proliferando blogs de buena calidad. Mucho ánimo!
Fenomenal Juan Luis, dos pedazos de post como dos casas. Te espero para la próxima !!!!
Me ha gustado mucho tu artículo sobre El Bohio. He disfrutado muchas veces comiendo allí y también lo hago cuando leo experiencias como la tuya. Y si además van acompañadas de despliegue fotográfico, ya ni te cuento.
Gracias por tu referencia a este humilde mortal. Nos vemos por las tabernas…
Eh, eh, eh, muchas gracias a todos, los clientes molan, gracias al recomendador.
Y siguiendo con el comentario de Melitón en el post de elDiletante: El tabernero al que las cuentas no le salen, se hincha de felicidad con la sonrisa y las palabras de los clientes.
Encantadísimo, recuerdo que no era el rabo entero, era la parte más gorda, la superior, ligeramente arqueada, pero no el gracioso tirabuzón del culo, vaya.
Joer José Luis, ¡cómo no me dijiste que tenías un blog tan chulo!. Me encanta el diseño y lo de las galerías de imágenes. Veo que fuiste al final el único que se curró lo de El Bohío. Felicididades por hacerlo tan bien.
Efectivamente, Juan Luis. ¿Cómo es que no nos avisaste antes de tu blog? Mecachis. Espectacular. Me entra morriña de pensar en la comida de El Bohío.
Coño, Juan Rodrigo, enhorabuena por tu blog. Qué discrección haciendo fotos. Eres mi ídolo personal. Un beso
A
Jajajaja, que cabrones, nada de moñadas ehhhhh.
Mira que nos lo pasamos bien.
Un comentario (esto de los viajes a veces mata) un poco tardio y poco original. Me añado al coro de loas sobre el post y ratifico lo bien que estuvo El Bohio aunque la compañía fue lo mejor.
Y por cierto de mi periplo americano cosas buenas pero nada muy distinto de lo que tenemos por aqui ( a riesgo de parecer un celtibero recalcitrante)